23 jun. 2015

De la muerte somos


En aquella cavidad donde nacen las palabras y la desdicha, habita el miedo de la humanidad completa, las palabras son como las balas señoras, señores, y el cariño calentito riega los frutososo sueños vespertinos. De la muerte somos y a la muerte vamos y el camino al infierno está llena de buenas intenciones. Entonces más claro que el agua, déjeme soñar asi mismo como en nada influyen mis largos parajes nocturnos tan nítidos como el día mismo, déjeme soñar como el ser insignificante que soy que en nada afecto, déjeme que inunde no importa, déjeme los pajaritos y las cotorras y también las golondrinas gracias, déjeme soñar y disculpe mi arrogancia y mi insolencia, que la semilla que me germinó jamás alcancé a conocerla. Déjeme soñar... y si tengo suerte, descubriré aquellas vibraciones que me tienen embobada desde la criaturidad! y por fin comprenda, que hemos manchado nuestros propósitos primeros con ideas de otro, que su insignificancia mezclada junto a la mía genera este paradigma irrompible, que existen tan sólo dos caminos nada más, y uno de ellos involucra el miedo. Pues yo no tengo miedo. Y ud?