20 abr. 2013

Catarsis

Y mis uniones neuronales hacen cataplum! cataplaf! exprimiendo ideas al ritmo ská, una masa consistente, crepuscular, matices de colores, ruidos, sensaciones, placer oculto y frío, deseo deseo deseo una catarsis, una catarsis que destroce cada poro, cada tejido muscular hasta la transmutación celeste. Hasta morir, pero en cien años más y por allá por los montes Urales, sin antes haber visitado a la española que acabo de conocer, y hacer esa vuelta loca por las Guyanas (incluyendo la francesa, para qué discriminar), no sin antes inyectar música a la vena, a las venas, a las venas abiertas de esta Latino-américa.


Los insolentes


 Los insolentes no caminan,
bajo las alas del poder,
acarician las palabras rojas de sus frentes,
amoldan con las manos, hasta convertirlas en balas,
pusilánimes, asertivas, cautas, amorosas,
disparan cual sustancia diarreica saliendo del trasero,
a los mentirosos políticos.
No discutamos el concepto de mentira,
aquí hay una verdad certera,
no puede haber bondad donde no hay amor,
no puede haber justicia donde no hay tino.
Los insolentes aprietan el muslo,
derriban sus arrugas sustantivas,
hasta dejarles desnudos.
No queda más remedio que matarlos,
el hedor es más peligroso sin sus trajes de oro,
político farsante, te vestiste de andaluz.

Es así como el insolente insolentemente insolenta,
desnuda, desarma, degrada, despide, denuncia, derrama,
desmiente,
con palabras.

Sexo


Desgarro la piel fina que cubre la realidad como una cortina,
no importa la sangre, ni los coágulos, ni las venas rotas,
no importa el hueso, el misántropo aire de simpatía,
pues tu sombra tras la cortina me llamaba, me llamaba nene,
es ahora solemne el segundo que me mal influencia,
a atraparte en-venado, cariño, soportas mi acidez.
Y yo soporto el tentáculo vivo entre las piernas,
inmiscuyo la sórdida realidad, pero real, nene,
nada pendiente, todas las cuentas pagadas,
todos los brazos enredados entre todas las piernas (cuatro)
(y cuatro brazos).
No hay espacio para más, en este charco de sangre,
en este revuelo de ideas que son y no son,
nos embarcamos felices hacia la lejana Isla de la existencia.
La puta existencia
La divina existencia.

13 abr. 2013

Sentidos que se intercambian.

Me desperté,
elegí de un cajón la boca más apropiada
para un día como este.
Elegí la de Bukowsky, y me la puse,
de inmediato comencé a declamar
palabras ocres.

Es así como mañana,
elegiré alguna otra
que me ayude
a entender
el mundo.


12 abr. 2013

Sapiencia

En casa, tengo dos relojes,
tic-tac, tic-tac
palpitan galopante-mente,
tic-tac, tic-tac,
uno tras de otro, marcan,
tic-tac, tic-tac
los segundos que quedan de otoño.

El calor de la cocina no me toca,
tic-tac, tic-tac,
y mientras espero su caricia sensual
veo limones,
sobre mi mesa.

Mis pechos son como esos limones,
mi vientre, tierra fértil, infecunda,
contraído por el frío invierno
que se aproxima gateando.

Primero golpea,
besa mis labios húmedos,
me encama en sus brazos
invernales, congelándome.



5 abr. 2013

a ti


Reciprocidad.
ojalá nunca te enteres,
de las crisis existenciales, nene,
que azotaban látigos en mis ojos.
Y pensar que todo el tiempo,
rebelde de él mismo, y del espacio,
me dediqué a
correr Frente a ti