20 abr. 2013

Los insolentes


 Los insolentes no caminan,
bajo las alas del poder,
acarician las palabras rojas de sus frentes,
amoldan con las manos, hasta convertirlas en balas,
pusilánimes, asertivas, cautas, amorosas,
disparan cual sustancia diarreica saliendo del trasero,
a los mentirosos políticos.
No discutamos el concepto de mentira,
aquí hay una verdad certera,
no puede haber bondad donde no hay amor,
no puede haber justicia donde no hay tino.
Los insolentes aprietan el muslo,
derriban sus arrugas sustantivas,
hasta dejarles desnudos.
No queda más remedio que matarlos,
el hedor es más peligroso sin sus trajes de oro,
político farsante, te vestiste de andaluz.

Es así como el insolente insolentemente insolenta,
desnuda, desarma, degrada, despide, denuncia, derrama,
desmiente,
con palabras.

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